Entrevista a Fabián Bazán, febrero 2021

Nacido en Rosario el 2 de marzo de 1961, Fabián Bazán desde su adolescencia viene participando de diferentes publicaciones y revistas culturales. Formó parte por más de una década de la Secretaría de Cultura de Rosario Central. En el año 2017 publicó su excelente libro sobre Ernesto Ché Guevara titulado “Chegasé: la desconocida relación de Ernesto Guevara con Rosario y de la ciudad con el Ché”.

Este año está presentando su nuevo libro: “Insumisas, diez mujeres de la historia de Rosario”. Aquí la charla del autor con HOMERO:

HOMERO: Fabián, acabás de publicar tu nuevo libro, “Insumisas”, ¿en qué consiste este libro?
FABIAN BAZÁN: Es un libro que habla sobre la historia de diez mujeres de Rosario. Diez mujeres muy poco conocidas o desconocidas por completo. Intenta rescatarlas. Fueron diez minas (la palabra “minas” me gusta mucho), mujeres con mucha valentía y coraje que fueron contra el poder, fueron contra lo que establecía su época, fueron parte de la lucha de las mujeres que es la lucha del siglo XXI.

HOMERO: Una de las mujeres de las que escribís es Rita la Salvaje, con la que te diste el gusto de sacarte una foto…
FABIAN BAZÁN: ¡Sííí!! Yo militaba en la secretaria de cultura de Rosario Central, hicimos toneladas de cosas y en un momento tuvimos la idea de hacer “Cultura canalla tv” programas de media hora con distintas referentes de la cultura canalla, porque si algo tiene Central que lo destaca es que la mayor parte de la gente que militaba en la cultura de Rosario es que eran hinchas de Central. Y el primer programa que íbamos a hacer era con Rita, entonces la encontramos, estaba en una casa de una gente, a Rita la rescató Llopis y la bancó Binner cuando era intendente. Llopis le había conseguido esta casa y nos fuimos a Pellegrini al 6500 a verla. Rita era una persona maravillosa.

HOMERO: sobre cómo empezaste a escribir este libro…
FABIAN BAZÁN: Yo empecé este libro porque estaba escribiendo mi libro sobre el Ché Guevara y me encontré con una nota en Rosario/12 de Guillermo Lanfranco sobre la Resistencia Peronista y ahí me encontré con Nora Lagos a quien yo no conocía, responsabilidad mía también. Y empecé a buscar material de Nora Lagos y dije “qué bueno escribir un libro sobre mujeres como Nora Lagos que se animaron a ir contra la corriente”. Y me encontré que de esos libros había doscientos, pero ninguno sobre mujeres rosarinas. Fue la época que (Ricardo) Pigna presentó un libro sobre mujeres argentinas, incluso escritores y escritoras rosarinas que hablaban sobre Rosa de Luxemburgo y no hablan sobre mujeres rosarinas. Entonces me senté y de un solo tirón me salieron siete nombres de los diez que están acá. El primero que me salió fue Rita la Salvaje a quien, en su momento, nunca pude ver en vivo porque mi vieja me la tenía prohibida, para las madres era mala palabra.

HOMERO: Rita era como el lugar del pecado para las madres…
FABIAN BAZÁN: ¡Claro!! ¡olvidate!! Mi vieja me decía “no la vayas a ver a la puta de Rita”, yo lo pongo en el libro, y hago la referencia personal porque se que a muchos amigos les pasó lo mismo. ¡Y yo como un pavote le hice caso a mi vieja en vez de ir a verla a Rita! Después de Rita me salió enseguida Celia de la Serna, la mamá del Ché; Rosa Wernike; Mónica Castagnotto, de ella conocía la historia de su cuadro. También conocía la historia de Virginia Bolten.

HOMERO: Te quedaban tres lugares después de esas siete mujeres que te salieron inmediatamente.
FABIAN BAZÁN: Me quedaban tres lugares y quería que sea uno de fútbol, uno de monjas y uno bien actual. Pude darme el gusto de hacer de las tres.
De fútbol, mucha gente no lo sabe, pero el primer partido de fútbol femenino se jugó en Rosario, en 1913, en el ex predio de la Rural. Yo busqué todo lo que había sobre ese acontecimiento pero llegué a un cuello de botella donde no se podía avanzar más.
Pero una vez estando en lo que era la secretaría de cultura de Central y hoy es el comedor de calle Oroño, me acordé que cuando inauguramos ese bar vinieron dos mujeres grandes, nos regalaron una foto de una mujer y nos dijeron que era la primera socia mujer del club. Entonces, de curioso, descolgué el cuadro y miré la nota de La Capital y descubrí que había sido un hecho importante la muerte de esta mujer y fui por ese lado que era una historia desconocida totalmente, estuve con la nieta, me mostraron filmaciones.
Después el de las monjas que es un hecho totalmente desconocido, es la primera vez que se cuenta el movimiento de las hermanas dominicas en el colegio del Santísimo Rosario, que terminaron expulsada por el sátrapa del obispo Bolatti.
Y después una actual, elegí a Silvia Augsburger, que me parece una mina de una gran inteligencia, autora de leyes municipales y nacionales que han puesto a la mujer y a los no autopercibidos en la lucha del siglo XXI.

HOMERO: Fabián, este es un libro que abre mil puntas. Me gustaría destacar que para la gente del campo nacional y popular, para los y las peronistas, es fundamental el rescate que hace el libro de la figura de Nora Lagos, una figura que sigue siendo maldita a la hora de mencionarla, y hay sectores del poder actual que siguen intentando mantener a Nora en ese espacio oculto.
FABIAN BAZÁN: Si, el libro es bastante ecléctico en cuanto a lo ideológico: hay una anarquista, está Rosa Wernike que adhería al PDP cuando el PDP era piola… (risas); Silvia Augsburger se inició en el socialismo más allá que ahora lo haya dejado. Rita la Salvaje se decía “evitista” ella decía “yo soy de Evita Perón”. Y hay dos peronistas que son Mary Terán y Nora Lagos.
Nora Lagos sigue siendo, a pesar de que la familia Lagos no tiene injerencia en el diario desde hace treinta años, sigue siendo mala palabra…

HOMERO: En el mismo diario donde no están los Lagos…
FABIAN BAZÁN: En el mismo diario, pero si vos entrás a buscar el libraco grande los cien años que editó La Capital, está la foto de todos los directores menos el de dos años que no existen, como si estuvieran en blanco. No está la imagen ni el nombre de ella. Pero eso ponele porque estaban los Lagos, pero ahora hace cuatro o cinco años cumplieron un aniversario redondo y sacaron una nota -me imagino de quién es pero no lo puedo decir porque no tengo certezas-, destrozándola todavía, a cincuenta años de su muerte, de una manera vergonzosa y cobarde, porque por lo menos firmá lo que ponés; y haciéndose eco del libro del sobrino segundo de Nora que sacó un libro sobre personajes argentinos, se llama “Doce personajes argentinos”, donde mezcla a Dulce Liberal de Martínez de Hoz, Martín Macoco de Alzaga Unzue, etc, etc. Y la última que nombra es Nora Lagos, y este sobrino segundo la odia a Nora Lagos porque ella fue peronista. Describe once personajes en el libro que los adora, los alaba, los trata de maravillosos y lo cierra con Nora Lagos. Y el tipo que escribió el suplemento por los 150 años del diario La Capital toma los datos de ahí, no se preocupa por buscar nada más.
Y Mary Terán que era una tenista peronista, prohibida, se terminó suicidando, le hicieron mucho daño. Cuando ella vuelve porque termina la revolución fusiladora las tenista no querían jugar con ella para que ella no subiera en el ranking. La Asociación Argentina de Tenis la había segregado. Ella termina jugando, por gestiones de Perón, en España, es número 1 de España. Y en el año 80 entregan los premios a los mejores tenistas de la historia: estaban Vilas, Clerc, Ivana Madruga y otros tenistas que no tenían la altura de Mary Terán y no la reconocen. Fue la primera top ten argentina. Mary Terán disputó y ganó la misma cantidad de partidos que Gabi Sabatini, hizo la misma carrera y sin embargo nada de reconocimiento. En Buenos Aires, la cancha de tenis de Parque Roca por una disposición del concejo municipal de Buenos Aires se tiene que llamar “Mary Terán”. Cuando subió Macri de intendente volvió a borrarla y se lo sigue denominando “Parque Roca” que es solo el lugar donde está ubicada la cancha. Son malditas, como decía Jauretche.

HOMERO: En tu libro Fabián nos hablás de nueve mujeres rosarinas rebeldes, malditas como recién las definías, y del colectivo de las monjas dominicas, cuya actividad y actitudes han quedado totalmente en el olvido en nuestra ciudad. Nos podés hablar algo de ellas.
FABIAN BAZÁN: Tuve mucha suerte con ese tema, porque yo pensaba “si hubo curas villeros, tienen que haber habido monjas villeras” y busqué, busqué, busqué entre todo el material que tengo de la historia de Rosario y en un libro que publicó la UNR había una nota sobre el movimiento de los curas a fines de los sesenta y su pelea con (el obispo) Bolatti, y nombra en un rengloncito “… el alzamiento de las monjas”. Entonces empecé a buscar.
HOMERO: Antes que sigas con lo de las monjas, Fabián, ese movimiento de los curas contra el obispo Bolatti es un hecho hoy por hoy totalmente desconocido en la ciudad.
FABIAN BAZÁN: Ahora sí, pero en su momento tuvo mucha repercusión. En aquellos años estaba la revista Boom, que sacaba uno de los Lagos (como verán los Lagos han tenido injerencia en todo), y cuentan en tres o cuatro números seguidos de esa revista lo de los curas pero en ninguno se menciona a las monjas. Pero tuve la suerte de ubicar a la priora, la directora, de las dominicas en este momento que vive en Tucumán. Se llama Cintia Folker, que tiene una investigación que no está publicada sobre el trabajo de las monjas.
Y ¿cuál era el trabajo de las monjas? En ese momento histórico se estaba llevando a cabo en Roma el Concilio Vaticano II que era una reunión de toda la iglesia convocada por el Papa Juan XXIII que había dicho “quiero abrir todas las ventanas de la iglesia aunque algunos se resfríen”. Convocó a un congreso muy amplio hasta con la presencia de periodistas. A ese congreso fue el sátrapa y precámbrico de Bolatti a hablar contra el comunismo en representación de Rosario.
Si bien el Concilio Vaticano II no repercutió todo lo que uno pensaba que iba a repercutir y por eso la iglesia sigue siendo una cosa de carcamanes, en su momento muchos curas y  muchas monjas, a través del Movimiento de curas del tercer mundo y la Teología de la Liberación que surgen en ese momento, se empezaron a reunir y organizar. En ese marco se empiezan a reunir monjas de todo el país y acá había un grupo de mentalidad privilegiada, daban educación sexual por ejemplo. Ocho de esas monjas desembocan en el Santísimo Rosario y hacen una revolución: empiezan a dar educación sexual, matemática moderna, mezclan nenas con nenes, empiezan a pasar películas. Es muy gracioso: una tarde iban a pasar la película “La hora de los hornos” de Pino Solanas y fueron denunciadas y el cura Montaldo se estuvo que escapar por los techos con la película en las manos para que no lo detuviera la policía que había mandado (el obispo) Bolatti. También comenzaron a trabajar en barrio Las Flores, abren lo que yo creo que fue la primera radio cooperativa en Las Flores donde la gente iba y contaba sus problemas.
A los cuatro años Bolatti le manda una nota a la jefa de las monjas en Tucumán, porque los dominicos son tucumanos, le dice “o ustedes sacan a las monjas de acá o yo me encargo” y desarmó todo eso. Gracias a Cintia Folker yo tuve acceso a las actas diarias de las cosas que iban haciendo las monjas: es maravilloso, la verdad.
Haciendo esto me enteré que en varias escuelas de monjas para la misma época hubo movimiento similares. Me quedé con esta porque no podía abarcar más, pero supe que en varias escuelas hubo movimientos similares.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Zeen is a next generation WordPress theme. It’s powerful, beautifully designed and comes with everything you need to engage your visitors and increase conversions.