Homenaje a Faustino Valentín Quiroga Sarmiento

Conocido como Domingo Sarmiento a los 132 años de su Muerte en Paraguay

Este homenaje, lo voy abordar desde la visión de un contemporáneo, de un hombre de su tiempo, como hoy, suelen llamar algunos historiadores para justificar ciertas conductas de nuestro compatriotas que hicieron a nuestra historia, veces para justificar debilidades ideológicas o simplemente procederes reñidos con la moral, claro son un producto de la ilustración, de su formación, un “producto de su tiempo”. Sin embargo veo políticos y militares contemporáneos como fueron por ej. San Martin, Moreno, Monteagudo, se escaparon a estos moldes para tener una lectura de la realidad muy acertada coherente moral e ideológicamente. Bueno mi propósito es, desde notas de Juan Bautista Alberdi, mostrar a Sarmiento conocido y respetado por La Historia Liberal y reivindicado por sectores de Izquierda y conocido como el gran Maestro, a pesar de que nunca estuvo al frente de un aula, autodidacta, genial escritor, describía La Pampa como ninguno sin haber estado nunca en ella. Pero en rigor a la verdad histórica, si tuvo su título fue de Gran Maestro Mason en Grado 31 de La Logia Masónica. Sin embargo sus predicas se extienden hasta hoy con esa gran antinomia de “Civilización o Barbarie”: el negro de mierda, el campo anda bien, nosotros estamos bien, lo importado es mejor, etc… digamos el Eurocentrismo, Europa es la Civilización, América la barbarie. Digamos que Sarmiento nunca entendió su propia realidad, la de nuestro País, lo demuestra en el Facundo su libro, interroga al fantasma de Quiroga (su primo): ¿Sombra terrible de Facundo, voy a evocarte, para que, sacudiendo el ensangrentado polvo que cubre tus cenizas, te levantes a explicarnos la vida secreta y las convulsiones internas que desgarran las entrañas de un noble pueblo, tú posees el secreto ¡revelanoslo! En fin a pesar de sus ruegos, es evidente que Facundo no le dio pelota, Sarmiento murió, sin entender a su pueblo. Opiniones a parte, voy a dejar que Juan Bautista a través de sus notas nos cuente sobre Sarmiento.

Cuando Alberdi escribe estas notas aproximadamente en 1853, luego 1862 coincidiendo con el derrumbe de la Confederación a la que sirvió de embajador en Europa. Las notas finales son de 1880 durante la presidencia de Avellaneda, donde evidencia su obsesión de marcar las diferencias con Sarmiento de sus ideas escritas en el Facundo.

Don Juan Bautista aprecia la importancia de los intereses económicos: los inscribe entre los Factores Originarios de la Independencia. “Si sospechara Sarmiento que toda la naturaleza del poder político reside en el poder de las finanzas, no perdería su tiempo  y sus frases en tontas y ridículas teoría de civilización y barbarie, de ciudades y campañas”. Y acá el tucumano invierte los términos “no hay civilizados de un lado y barbaros del otro: hay intereses”. Es la dirigencia porteña la que produce barbarie con su política confiscatoria de los recursos nacionales (recaudación de la Aduana). La verdadera causa del Caudillismo, supuesta expresión de barbarie, reside en la confiscación que Alberdi denuncia, recursos que pertenecerían a todos, son apropiados solo por una parte (Bs. As). Los caudillos provinciales son una respuesta defensiva: lo son contra una política que consulta los intereses del grupo económicamente domínate en la ciudad Porteña y en las Provincias, núcleo de un poder concentrador y monopolista que sustenta Rosas y quienes lo derriban y suceden en el poder político, es decir los mismos intereses subyacen a formas políticas diferentes (todo cambia para que nada cambie). La federación de Rosas y las presidencias de Mitre, Sarmiento y Avellaneda, insiste Alberdi, es exactamente lo mismo  más allá de las mudanzas exteriores: el puerto.

Único, Tesoro, Aduana, el crédito publico, Bco. Provincia, controlando la Nación y expropiando su riqueza. Todo eso permanece inmodificado. Las formas civilizadas con que se pretende engalanar, lo que hacía sarmiento, a la petulante atenas del plata no son más que un engaño.

Alberdi considera que Rosas no domino la nación por terror, como afirma Sarmiento, sino por poder económico, por el dinero y la riqueza de la Prov. de Bs. As. En la riqueza está el Poder. Lejos de ser el resultado facultades extraordinarias que le otorgo una Ley, Rosas es el engendro por la suma del poder Real y Efectivo de Bs.As. Quienes lo voltean solo cambian lo necesario, para que lo fundamental continúe igual. Luego lo que Sarmiento llamo barbarie en Facundo y en Rosas es lo que hoy sirve y presenta como Civilizacion, restaurando el estado económico de las cosas que produjo esos Caudillos en todo el país. Cabe agregar que los hombres más  conspicuos del rosismo, con la caída de Rosas, pegan el Salto al mitrismo y lo hacen sin pudor. No se sabe que Mitre haya rechazado alguno. El análisis de Alberdi denuncia una mistificación: la barbarie es ejercida por los intereses dominantes de Bs.As. y los llama despectivamente Caudillos de frac negro.

El que los intereses dominante en la ciudad porteña, continúa el análisis Alberdi, a través de sus representantes, intelectuales y políticos se presenten como abanderados de la civilización constituyen una entera mentira. Digamos que Alberdi elabora una visión/interpretación de la suya, no es Historia Oficial, es más la ataca cuando ella se está gestando.

En La Bases, Alberdi, sostiene que el gaucho es el productor de la riqueza rural  y donde está la riqueza y la opulencia –alude a la campaña- está la Civilización. Reprocha a Sarmiento creer que la revolución argentina es un movimiento de ideas, siendo que en verdad lo es de intereses en pugna: Usted supone, le dice, campañas destituidas de ideas, ya que en las ciudades habría libros, derechos, leyes, educación. Pero eso no es verdad, porque en 1880 faltan en Bs. As. lo que usted le atribuye en 1810. Usted Ignora, Sr. Sarmiento, que son las campañas las que tienen puntos de contacto y mancomunidad con Europa industrial, comercial y marítima, son ellas las que producen materias primas, es decir la riqueza, en cambio de la cual Europa suministra América las manufacturas de su industria. En rigor a la verdad, tal mancomunidad no la tienen ni los gauchos, ni los terratenientes; la tienen los mercaderes. Así como tampoco es Bs. As. la culpable de los pescados que le enrostra. En favor de una mayor precisión, cabría decir: la burguesía mercantil, terrateniente y financiera.

Digamos que el Sarmiento que presenta Alberdi no es tan negado para ciertas realidades: es más en la obra que escribe para Vicente Ángel (el Chacho) Peñaloza, que escribe en su admirada Estados Unidos, con la intención de defenderse del Atroz asesinato (recordar, la cabeza del Chacho en la picota, siendo Gdor. De San Juan, quien fue que ordeno feroz asesinato y posterior exhibición la plaza de Olta, la patota de Irrazabal, digamos, un Astiz de Sarmiento) del Caudillo Riojano, explica las raíces de la barbarie, dice el Gran Maestro (bueno si en grado 31), que el alzamiento de Los Montoneros se debe al hambre de los indios, mestizos y blancos pobres, violentos y sometidos desde los tiempos iniciales de las colonias por la rapacidad criminal de los nuevos amos. “Como se explicaría sin estos antecedentes -escribe Valentín Faustino (en definitiva su verdadero nombre sí)- la especial y espontanea parte que en el levantamiento del Chacho tomaron, no solo los llanos y los pueblos de La Rioja, sino de los Laguneros de Guanacache, los habitantes de La Monia y Valle Fértil y todos los habitantes de San Juan, diseminados en “el desierto”(la existencia de habitantes denota no desierto) que se extiende al norte y el este de la ciudad y hasta el pie de las montañas por la parte del sur…”es decir Sarmiento, ve con claridad los motivos de la insurgencia popular. Pero cuando el ideario liberal se sobrepone a la realidad y lo obnubila, operara con ferocidad contra las víctimas de las inequidades varias veces seculares. Digamos como buen liberal conservador, no conoce ni a la madre cuando pierde el control.

En el Tomo IX de Los Escritos Postumos, Alberdi, niega que las poblaciones nómades del Desierto puedan ser Dominadas por nuestros Liberales de frac negro: El gaucho solo “es manejable solo por sus iguales”. En definitiva digo: el representante del gaucho es el verdadero dirigente, que sufre la misma realidad que sus representados, por eso los maneja. Por eso es “la civilización que lo malogra, se deshace del único instrumento eficaz”: con el gaucho se obtuvo la Independencia, con él fue volteado Rosas y construido el gobierno constitucional. Valerse del hombre de las campañas, del obrero rural es una exigencia de las condiciones locales, sostiene. La política quiere medios, no solo intenciones. Por eso catequizad, civilizad al gaucho en vez de ofenderlo. El hombre de estado que no sabe comprender esto y obtener esto, es un inepto que se eterniza en el poder, que vive sin trabajar del tesoro del país, que fusila y persigue a sus opositores, que hace guerras de negocio pero todo en forma y en nombre de la Ley que, en sus manos, es la lanza perfeccionada del salvaje.

No mata con un cuchillo, pero destruye y desbasta son sofismas, que es su cuchillo, digamos que es el Caudillo de Frac, digamos que es un bárbaro, “pero un bárbaro civilizado”. En el Tomo IX de O. Póstumas, Alberdi habla de los liberales de industria, patriotas de piltrafa, progresistas de especulación, sin tener oficio ni profesión útil; vagos de frac, que se venden al populacho sus lisonjas cobardes, con sus sonidos banales esos organistas que recorren las calles (si algo tiene que ver con la realidad de hoy, no es pura coincidencia).

Alberdi critica a Sarmiento hombre público: lo reputa de un perfecto inútil y por añadiduría un disgregador de la Nación que quiso unificar Urquiza. ¿Quién sino Don Domingo hizo borrar de la constitución del 53 el art.3, que declara a Bs.As. Capital de la Republica (reforma del 1860), por cuyo cambio quedo esa provincia en medio de la unión, en la especie de independencia que había tenido bajo Rosas, absorbiendo en su autonomía todo el poder nacional?

Hay mucho más sobre Alberdi, el feroz ataque a los liberales porteños, a su corrupción y venalidad. Ahora bien, Alberdi no abjura de Liberalismo, sus Bases son la prueba cabal de su ideario. Pero quiere a Los liberales profesando honestidad, no al servicio de una oligarquía mercantil. Alberdi es un gran revelador de mitos, interprete de una historia que se está elaborando entronizado en la ciudad-puerto y en la Prov. Bs. As.   

En mi opinión, Alberdi hace una magnifica descripción de Sarmiento como político y una fuerte crítica a sus propias contradicciones ideológicas. Tal vez su fuerte, la literatura, que era verdaderamente genial a la que debería haberse dedicado, tal vez su mal humor, su maltrato hacia sus iguales, su autosuficiencia tenía un límite ante los poderosos ante los cuales debía adecuar sus pensamientos o iniciativas tal el caso del Proyecto de Colonia Agrícolas en Chivilcoy como su proyecto de Ley Electoral que no pudo materializar por limites que le imponía sus correligionarios, es decir, en las ideas que planteaba era un adelantado, lástima que en la práctica hacia todo lo contrario. Por analogía yo diría que Sarmiento sería un Macri o un Pichetto de nuestro tiempo…


Bibliografia Consultada

Proceso a Sarmiento. Juan Baustista Alberdi. Editorial Punto de Encuentro  1era. ed. 1967.

Revolucion y Contra Revolucion en la Argentina . Jorge Abelardo Ramos. Editorial Lillo Peña ed. primera abril 2012.

Facundo y su biógrafo. Escritos Postumos. Juan Bautista Alberdi.

Zonceras Argentinas y otras yerbas. Anibal Fernandez . Editorial Planeta  4ta. ed. 2011.

Zeen is a next generation WordPress theme. It’s powerful, beautifully designed and comes with everything you need to engage your visitors and increase conversions.