Agustina, 32 años, antropóloga

Cuando a comienzos de año pensaba en cómo organizaría el trabajo para este 2020, ciertamente no podía imaginarme esta situación. Creo que nadie se lo imaginaba. Las noticias que llegaban desde China las escuchaba al pasar, como si se tratara de algo preocupante sí, pero decididamente muy lejano. La particularidad de mi trabajo hace que estos días de aislamiento obligatorio mantengan algo de la cotidianeidad que se nos ha trastocado. De hecho, mi trabajo se ha incrementado, por requerimientos de virtualidad que no terminan de quedar claros ni especificados, que se construyen día a día, en un contexto donde lo menos incierto es, que quienes podemos, tenemos que quedarnos en nuestras casas. Pese a ello, cuento con un sueldo todos los meses, lo cual se constituye en un privilegio en este escenario. Afectivamente, soy muy afortunada por poder pasar estos días de encierro junto a una persona tan hermosa como es mi compañero, con quien nos organizamos para resolver las tareas del hogar, nos divertimos y acompañamos como podemos. Extraño mucho a mi familia, que está toda junta en Entre Ríos, y me preocupo mucho por mis viejxs, que por sus ocupaciones siguen laburando fuera de su casa todos los días. Con mis amigxs, gracias a las redes sociales, hablamos asiduamente.

No creo que las relaciones sociales cambien mucho después de todo esto. Si hay algo que estas situaciones excepcionales sacan a la luz son las bondades y las miserias que todxs tenemos. Y eso se ha vuelto muy tangible en estos días. Dudo que se produzcan transformaciones culturales tan profundas que cambien la trama relacional de la sociedad en que vivimos. En ese sentido, las diferencias de clase y de género son algo que también se han hecho más palpables que nunca. Hay quienes están viviendo mucho más cuesta arriba que otrxs la subsistencia diaria. Sin ninguna duda, económicamente nos costará mucho como país recomponernos. Nadie esperaba que, tras cuatro años de macrismo, destrozadxs como nos dejó, vendría esta pandemia. Sin embargo, por suerte y gracias a la voluntad popular, estamos atravesando esto con un Estado presente que, con aciertos y desaciertos, priorizó la salud y la vida frente a la especulación de los mercados.

Zeen is a next generation WordPress theme. It’s powerful, beautifully designed and comes with everything you need to engage your visitors and increase conversions.