“Asamblea del año XIII. Historia del primer congreso argentino”de Pablo Camogli

Un concepto que pone todo lo aprendido patas para arriba

Pablo Camogli es un joven historiador oriundo de la provincia de Misiones. Sin resignar rigor científico en sus investigaciones no le tiembla el pulso a la hora de construir un discurso político que le de sustento y contenido a sus investigaciones históricas.

Esta investigación que disecciona los hechos acaecidos en torno al surgimiento de la Asamblea de 1813, como así también todo el contexto histórico-social previo que desembocará en esa primer década revolucionaria del siglo XIX en el río de la Plata, está atravesada por un concepto matriz que viene a desdecir a la vieja escuela histórica de raíz liberal-mitrista nacida en la segunda parte del siglo XIX y aún viva –aunque a veces disimulada- en muchas plumas que siguen siendo leídas y difundidas en las casas de “altos estudios”. La tesis de Camogli es que “… solo buceando en los pliegues profundos del pasado americano lograremos identificar las razones del extendido proceso de cambio desatado a comienzos del siglo XIX. El germen revolucionario, las ansias de transformación y las utopías colectivas de los pueblos hay que buscarlos en la propia historia americana (subrayado nuestro). Claro que no podemos soslayar el influjo de Europa en la realidad continental, pero todo punto de partida para hacer historia de América debe ser la realidad local”. Sobre este cimiento aportado por las luchas populares a lo largo y ancho de todo el continente americano desde la llegada de la colonización española, desde estos “procesos de acumulación de experiencia política” en palabras del autor, se erigirán los diferentes procesos revolucionarios en cada uno de los rincones de la región.

De las luchas populares a Mayo de 1810. Las pujas internas y la consolidación de la Logia Lautaro en la conducción del proceso revolucionario

La experiencia histórica acumulada de diferentes tipos de luchas, reivindicaciones y  enfrentamientos contra los poderes constituidos, madurarían en el comienzo de la segunda década del siglo XIX en el rio de la Plata. Camogli analiza el estallido revolucionario acaecido en la ciudad de Buenos Aires en mayo de 1810, poniendo de relieve los diferentes intereses político-económicos que ponían en juego los distintos sectores que participaron en la asonada para despojar del poder a los realista.

El nuevo orden político empezaba a asomar en un tiempo de definiciones y laboriosa construcción de certezas que no se darían de la mañana a la noche; en él se irán mostrando los proyectos políticos alternativos en pugna que buscaban reemplazar al orden colonial y su vieja administración. El autor pone el acento en observar que algunos de esos proyectos buscaban generar cambios de fondo interpretando las demandas multiplicadas en todos los rincones del virreinato, mientras otros solo estaban interesados en lograr hacerse el timón del poder del nuevo estado a formar pero sin que sus intereses económicos sectoriales sufrieran ninguna mengua.

Así, veremos pasar por la pluma de Camogli como surgen y caen los diferentes intentos de organización del poder formal desde 1810 (Primera Junta, Junta Grande, Primer Triunvirato, Segundo Triunvirato) hasta derivar en la convocatoria a la Asamblea General de 1813. Previo a su constitución y como factor decisivo del momento político que se vivía en el río de la Plata, el autor destaca la consolidación en la conducción del proceso revolucionario de la Logia de los Caballeros Racionales (Logia Lautaro), encarnada en un grupo oficiales arribados de Europa donde habían adquirido una importantísima experiencia militar además de haber tejido lazos políticos que serán determinantes para su actuación. A la sombra Carlos de Alvear y José de San Martín se irán aglutinando numerosos integrantes tanto en la ciudad-puerto como en los diferentes territorios del interior, conformando el núcleo dirigente que tendrá en sus manos la conducción del proceso revolucionario.

La Soberana Asamblea del Año XIII. Del ideario revolucionario a la caída en una actitud conservadora. El conflicto de diferentes proyectos políticos dentro del territorio

Mientras no cesaban los enfrentamientos contra el ejército realista en el norte del territorio y luego de la elección en cada uno de las provincias que lograron enviar a sus representantes, la Asamblea que buscarían declarar la independencia de España y dotar al nuevo “país” de una constitución “nacional”, quedó constituida y comenzó a sesionar en la capital del Virreynatoel 31 de enero de 1813.

Como dice el autor: “Había llegado el tiempo de que la revolución pasara a los hechos y dejara atrás los grandilocuentes discursos de retórica moderna y liberal que prometían cambiar todo para que no cambiase nada. En los primeros meses de funcionamiento son asombrosas la velocidad, la constancia y la coherencia de muchas decisiones adoptadas. El tono revolucionario, la voluntad transformadora y la determinación por instaurar un nuevo orden político y social en el Rio de la Plata emergen como evidencia de aquellas vertiginosas sesiones de 1813”.

En el capítulo respectivo se pueden apreciar en detalle los variados proyectos que trató y transformó en ley la Asamblea en ese primer semestre de 1813, destacándose la nueva ley de vientres, la legislación generada sobre los derechos de los pueblos originarios, la extinción de la autoridad del tribunal de la inquisisción, la ley de supresión de los tormentos, la extinción de todos los títulos de condes, marqueses y barones, etc.

Otro de los aspectos centrales del accionar de la Asamblea fue la consolidación de un conjunto de elementos simbólicos que se transformasen en el nuevo terreno para la constitución de la nacionalidad que se iba expresando. En ese sentido la nueva institución política profundizó la tarea que venía realizando Belgrano a partir de la creación de la bandera nacional generando el escudo nacional,  ordenando la primera acuñación de moneda y mandado a componer una canción patria que sería identificada de allí en adelante como nuestro himno nacional.

El análisis de Pablo Camogli sobre esta primer experiencia de asamblea general constituyente en el río de la Plata bucea y explica las marchas y contramarchas de los hombres reunidos en este primer poder legislativo emanado de la voluntad de las provincias que materializaron la elección de sus delegados y que, pese a tener como principal norte la redacción de la primer constitución criolla y la declaración de la independencia de la corona española, no alcanzaría tales metas. Al respecto se esbozan en la investigación los cuatro proyectos de Constitución presentados por diferentes representantes, en los cuales se vislumbra los diferentes proyectos en pugna, ninguno de los cuales logró desembocar en el primer texto constitucional.

A las contradicciones de intereses propias de los miembros que componían el cuerpo, el autor agrega los conflictos armados que se desarrollaban durante la coyuntura tanto en el norte del país como “la cuestión oriental” que deparará en un enfrentamiento político primero y luego militar, con las fuerzas que tenían en José Gervasio de Artigas a su principal caudillo y referente, como así también el cerco con que el ejército de Buenos Aires mantenía maniatadas a las fuerzas reales en Montevideo.

El arranque del accionar de la Asamblea, en el mencionado primer semestre de 1813 marcó el punto cúlmine del accionar de los asambleístas. Las ansias revolucionarias con las que había nacido y las transformaciones de fondo que prometían los discursos inaugurales parecían tomar un camino sin retorno. No obstante, posteriormente el accionar del cuerpo legistlativo irá declinando su voluntad transformadora al mismo tiempo que las dificultades en los campos de batalla forzarán colocar la prioridad de la atención hacia esa realidad definitoria. Las derrotas del ejército del norte a fines de 1813 achicarán el margen de debate de la asamblea la que irá perdiendo peso político progresivamente. De baja importancia serán sus escasos debates y sobre todo sus decisiones a lo largo de 1814, hasta que en 1815 dejará de sesionar sin haber logrado ninguno de aquellos dos objetivos que la vieron nacer: la consagración de la primer constitución nacional y la declaración formal de la independencia del país naciente.

Sin dejar de reconocer el esfuerzo revolucionario que encarnó el origen de la Asamblea a fines de 1812, Camogli destaca y enumera pormenorizadamente los hechos políticos, militares y económicos que marcaron su giro conservador que terminaba dando la espalda a aquel origen que perseguía una modificación radical del régimen colonial.

Una de las principales enseñanzas que nos deja este libro que trasciende el análisis de la bicentenaria Asamblea del año XIII, es la idea del autor de animarnos a correr la premisa del eterno origen exógeno del proceso revolucionario que se vivió en el despunte del siglo XIX en el Plata, colocando en el centro del análisis de esa irrupción a las rebeldías originales de los pueblos que habitaban estas geografías; fueron esas fuerzas las que lograron hacer emerger el fermento revolucionario del momento, en palabras de Camogli: “La revolución estaba allí, a la expectativa de la mecha que la encendiera. La estructura colonial se caía a pedazos, el mundo estaba en proceso  de cambio, y solo restaba un hecho coyuntural para desmoronarlo todo. Y ese hecho fue Bayona, la acefalía real y el desembarco de la elite criolla e ilustrada en el mapa de la revolución en ciernes”.

Zeen is a next generation WordPress theme. It’s powerful, beautifully designed and comes with everything you need to engage your visitors and increase conversions.