Payaso Juan

… y se  levantó temprano

para ordenar su cabeza;

(Los restos de la cerveza

hacían ese esfuerzo vano).

Tomó mate, y al enano

que tenia de aprendiz,

Saludó con el ¡Atchis!

de mañana acostumbrado.

Sacó el cofre y con la ropa

de la última función

en la mano, una oración

escapaba de su boca…

¡Padre mío, solamente

no me falte el pan de hoy!

-Enano: yo ahora me voy

a parecerme decente.

Con malabares no alcanza…

mascullaba en boulevares.

(Este oficio de juglares

se lleva mal con la panza.)

Soy mago y prestidigito,

tiro clavas y las atajo,

a la lluvia no le rajo

y con sol también milito.

Ando limpio y afeitado,

no soy punga ni soy truhán,

me llaman: Payaso Juan,

en negrita y subrayado.

Ustedes dirán amigos:

_¿Por qué vocaciono así?.

El oficio lo aprendí

por se pájaro de nido.

No volé cuando la cosa

se empezó a poner fulera;

por más digno que yo fuera,

con otro rajó mi esposa.

Con ellos se fueron tres,

amigos-sombra semejan,

cuando tenés luz reflejan,

de noche nunca los ves.

La casa la llevó el banco,

o la usura y su interés.

Te dan lo que merecés,

Y no hay abrazo p’al manco.

Vendí flores, vendí pan,

vendí relojes, pulseras,

vendí el oro de mis muelas,

más nunca el alma a Satán.

Payaso Juan era cojo,

Jorobado, medio bizco,

y por causa de un antojo,

alérgico a los mariscos.

El era Dragón de Fuego,

en el Horóscopo Chino.

Para Occidente, taurino,

su ascendente se los debo.

Menos mal que el enanito,

fiel amigo y ayudante,

ofició de laburante

y fue salvando el kioskito.

Más seguido ya comían,

las deudas fueron pagando.

Payaso Juan fue encontrando

sentido a lo que vivían.

El enano cocinaba,

Juan hacia los mandados.

¿Estaban enamorados?.

La chusma ya murmuraba.

Un cura les advertía

que ese rumbo corrigieran.

“…pero si ustedes lo vieran

comprando en la lencería…”

El enano, medias negras,

(más que medias zoquetitos),

y el jorobado Juancito

un camisón color cebra.

Se depilaron la axila,

las piernas, brazos y espalda,

el enano, minifalda,

el cojo Juan calza lila.

“… Y que no nos juzguen mal,

no vivimos arrimados.

nos hemos asesorado

Es Unión Convivencial.

Esto es público y notorio,

vivimos sin ocultarnos ,

y nadie puede juzgarnos.

es parecido al casorio”

Y como el tiempo pasaba

y fue aumentando el cariño,

el enano quiso un niño,

Payaso Juan lo pensaba.

Payasa Muela, contenta,

se ofreció para ser madre.

nuestra pareja, los padres.

“La nueva Familia Argento”

¡Qué dichoso este presente!

¡Qué feliz esta novela!

Como la madre era Muela

El pibe de Independiente.

La convivencia había sido

lo mejor, ¡hacían escuela!,

hasta que payasa Muela

decidió buscar marido.

Conoció un rubio longevo

que rajarse le propuso.

Muela, el pibe y este ruso

huyeron a Sarajevo.

El enano, destrozado,

se ahogó en un vaso de agua.

El cojo, con una enagua

en el cuello, fue encontrado.

Y colorín colorado,

nadie acá comió perdices.

¿Quieres finales felices?,

comprate un Corin Tellado.

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